April 2011
Ninguna mujer tiene dueño-Kase o
Liz siempre le pedía a Aurelio que la llevara a su casa los sábados por la noche, era la única manera de que Doña Sofi no sospechara que la boca roja y los labios hinchados eran provocados por otra carajita. “Los muchachos como Aurelio son tan de pinga, le decía la vieja a Don Ricardo, es que si se la va a cojer… coño que al menos estudie y sea buena gente… ese muchacho se ve que es de buena familia, tiene carro y nunca la trae a más de la hora…”
Si no fuera tan ciega, Doña Sofi denotaría en Aurelio manerísmos típicos de ella misma. Siempre estaba limpio y nunca olía a otra cosa que no fuera perfume, es que hasta el corte de cabello era perfecto y sus gomas siempre eran del mismo color de su correa.
Doña Sofi nunca sospechó nada, Aurelio vive con Liz en España, se mudaron en el 2008, con ellos vive Eleana. El anillo de la mano izquierda de Eleana es idéntico al que Liz pone en la mesita de noche al llegar agotada.
Doña Sofi todavía piensa que Aurelio vendrá algún día a pedir la mano.